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Escuadron De Heroes Pelicula Critical Thinking

Why do DC keep on getting it so wrong with their movies? Having burned their two main tentpoles earlier this year with the unloved Batman V Superman, the comic-book behemoth was banking on the current Suicide Squad to restore its grand franchise fortunes. But now Suicide Squad has been roundly panned by the critics, leaving the grand plan for a decade-long cycle of crossover superhero movies (known as the DC Extended Universe, or DCEU) in tatters. DC’s arch-rivals Marvel continue to pull off the trick of making each new superhero movie feel like a breath of fresh air. Each new DC movie, by contrast, feels like a suffocating cloud of gloom. And each failure heaps even more expectation upon the next DC movie.

Suicide Squad review – operatic silliness as DC's bandits deliver disorder

If you had to diagnose DC’s problems in two words, they would be “Zack Snyder”. Snyder is the film-maker Warner Bros entrusted with shaping the DCEU, and you have to wonder why. He rose to prominence a decade ago with Ancient Greek battle epic 300, best remembered for Gerard Butler yelling: “THIS! IS! SPARTA!” It was taken as a guiltily enjoyable exercise in camp excess, but in retrospect, Snyder wasn’t being ironic. Snyder doesn’t do irony, or humour, or subtlety. Another warning sign should have been 2011’s Sucker Punch, Snyder’s first original screenplay: a tale of female empowerment that felt closer to a glossy rape fantasy. Think nubile women in schoolgirl-stripper outfits with samurai swords leaping out of CGI fireballs in super-slow-mo. THIS! IS! SNYDER!

So putting him in charge of the DC “sandbox”, as Warners call it, was only ever going to end in tears and a lot of trashed sandcastles. His Superman reboot Man Of Steel buried the human element in a wearying, badly lit orgy of urban destruction (with no discernible human casualties). Batman V Superman continued to plough that gloomy, irony-free Snyderian furrow, even as it clumsily cued up the forthcoming Justice League team (remember that bit where Batman sits down and literally watches trailers for the next three DC movies?).

Snyder only executive produced Suicide Squad but it retains his trademarks of casual sexism, operatic violence, music-video montages and general teenage-boy fantasy. Reshoots were required to give the movie a life-saving humour transplant, but the negative reviews do not augur well for what’s to come. Nor does the fact that Snyder has producer roles on Wonder Woman, The Flash and Aquaman, and is directing Justice League, the two-part Avengers-style superhero movie that will supposedly pull it all together. After Snyder’s rampage in the sandbox, it will be less a matter of pulling it together than reconstructing it grain by grain.

Why DC fans should learn to love Suicide Squad's critics

People are starting to realise that Snyder is DC’s kryptonite. An online petition to boot him off Justice League gathered 17,000 signatures. And in May this year Warners put DC exec Geoff Johns in charge of the overall DCEU, in effect easing Snyder out of the sandbox. Going quietly does not seem to be in his nature. In fact, Snyder himself could be the perfect template for a DC supervillain: an all-powerful dictator defiling and devouring our cherished superheroes, leaving flattened cities, empty calories and crestfallen fans in his wake. Who will unite against this threat?

    Critica: COMPANY OF HEROES (ESCUADRON DE HEROES)

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una crítica del film, por Alejandro Franco

USA, 2013 : Tom Sizemore (Dean Ranson), Chad Michael Collins (Nate), Vinnie Jones (Brent Willoughby), Dimitri Diatchenko (Ivan Puzharski), Neal McDonough (teniente Joe Conti), Jürgen Prochnow (Luca Gruenewald), Melia Kreiling (Kestrel), Richard Sammel (Beimier)

Director – Don Michael Paul, Guión – David Reed, basado en el videojuego homónimo de THQ

Trama: Finales de 1944. La lucha entre los aliados y los nazis se endurece en la frontera francesa. Nate es un joven oficial cuyas habilidades le han hecho ganar el puesto de francotirador. Ahora se aproximan las fiestas, razón por la cual Nate ha pasado a formar parte de un pequeño convoy cuya mision es distribuir las provisiones navideñas entre los cuarteles aliados de la zona. Pero el convoy es emboscado por los alemanes y, en su desesperada fuga, Nate y los sobrevivientes han terminado detrás de las líneas germanas. Lo cierto es que el destino les ha puesto en el lugar justo en el momento adecuado, ya que alcanzan a divisar la prueba de lo que parece ser una nueva arma nazi: una bomba nuclear capaz de arrasar ciudades enteras. Sin embargo la prueba falla y los oficiales encargados del experimento deben esperar 24 horas para ensamblar una versión corregida de la bomba. Con el tiempo en su contra – y después de perder a su superior en una refriega – Nate deberá hacerse cargo del improvisado pelotón e ir a capturar los planos de la bomba atómica nazi, antes que la nueva arma desate una masacre en las líneas aliadas; pero dicha información está en el interior del territorio alemán – en una fortaleza fuertemente custodiada – con lo cual la misión terminará por convertirse en un auténtico viaje suicida.

trailer de Company of Heroes

Yo amo Company of Heroes. El juego, no la película. Es un RTS – juego de estrategia en tiempo real – ambientado en la Segunda Guerra Mundial. Usted conquista territorios, obtiene suministros y los utiliza para crear un enorme ejército; luego se lanza a una intensa refriega contra el enemigo de turno, acompañado de una sinfonía de orgásmicas explosiones mientras desata devastadores ataques que hacen volar pueblos, tanques y personas por los aires. Desde que lo tengo, no hay un día que no pase sin que me eche una partida, entre los cientos de mapas customizados que se pueden descargar de Internet y con los cuales uno puede meterse en una escaramuza contra la brillante inteligencia artificial que posee el juego. Oh, sí, es un videogame excepcional… lástima que la película que nos ocupa es un flaco favor de marketing para intentar expandir aún más su enorme popularidad. Por Dios: ¿dónde está Uwe Boll, justo cuando más lo necesitamos?.

Debo admitir que no termino de entender la idea de los tipos que produjeron este filme. La película está ambientada en la Segunda Guerra Mundial y tiene un personaje llamado teniente Conti… y son los únicos puntos en común con mi adorado juego. Mientras que Company of Heroes (el videogame) trataba sobre la campaña de la compañía Able en Francia – desde el desembarco del día D hasta la toma de Carentan, la cual aseguró los puertos de abastecimiento para el avance aliado en el frente occidental europeo -, aquí el filme se va por una rama totalmente diferente, con un pelotón improvisado infiltrándose en Alemania y secuestrando a un científico nazi que acaba de inventar la primera bomba atómica de la historia. No hay personajes comunes, no hay construcción de tanques u otras fuerzas… es un vulgar y genérico filme de guerra. Es como ver una versión de Tomb Raider protagonizado por Gladys la bomba tucumana, o Super Mario Bros estelarizado por un par de fontaneros gay de la bahía de San Francisco. La sensación de chasco – de que ésto no es lo que yo estaba esperando / comprando – es muy fuerte, amén de que dá la sensación de que primero rodaron la película y después se fueron a negociar con los fabricantes del juego la cesión de derechos. A final de cuentas, apellidarse Conti es más o menos lo mismo que apellidarse Pérez (pero en inglés), y dudo mucho que sea una marca registrada, con lo cual los puntos en común con el juego son tan inexistentes que – en caso de que le negaran los derechos – bien podían renombrar el filme y mandarlo anónimamente directo a video..

Dejando de lado el título, lo cierto que éste Company of Heroes es un filme pasable. Hay bastante acción – no siempre bien filmada, pero al menos es sangrienta y brutal -, y tiene bastante ritmo. La trama es muy genérica – un reciclado de dos millones de filmes de guerra hechos desde mediados de los 60 a esta parte, el cual reflota el remanido cliché de “detener la superarma nazi antes que los germanos destruyan el mundo” – pero sirve, y la dirección es bastante potable. Las actuaciones son bastante mediocres – figura una parva de actores que se han ido a la B, desde el troncoso Vinnie Jones hasta el fiestero Tom Sizemore, sin mencionar al supermaquillado Neal McDonough y al germano Richard Sammel, cuyo personaje se da el lujo de tomar revancha de su suerte en Bastardos Sin Gloria y termina por reventarle la cabeza a bastonazos a un sufrido soldado capturado – pero tolerables, sobresaliendo Sizemore como el único que puede actuar y que le pone algo de ganas. Lástima que el aspecto físico de Sizemore es deplorable – tiene la cara hinchada, se lo ve demacrado y tiene los ojos vidriosos como si el higado le estuviera a punto de explotar -, lo cual termina siendo algo chocante. Por supuesto, el cast ha sido reclutado entre un montón de veteranos de los últimos grandes títulos del cine bélico: además de Sammel, Sizemore viene de Rescatando al Soldado Ryan y McDonough de Band of Brothers, sin mencionar a un avejentadísimo Jurgen Prochnow (Das Boot). Lastima que a todos se les nota que están por el pancho y la coca (en especial Sizemore!), y apenas ponen algo de empeño.

Durante la primera hora, Company of Heroes zafa bastante. Incluso la explosión fallida de la bomba nuclear tiene su momento de lucimiento, con las nubes temblando como si el cielo fuera una sábana gigante que acabaran de sacudir. Los problemas empiezan cuando estos tipos terminan involucrándose accidentalmente en una misión de inteligencia, lo que da pie a algunas escenas pensadas a la ligera o definitivamente mal armadas. Como cuando los protagonistas se suben a bordo de un tren nazi después de tirotearse durante media hora con las tropas germanas. ¿Acaso los soldados (o el maquinista) que van a bordo no escucharon semejante bardo? ¿Son sordos o van drogados? (o quizás el tren es demasiado largo, y la locomotora está a 3 kilómetros de los vagones de cola). ¿Tampoco tienen una radio por la cual el villano pueda advertirles que hay enemigos a bordo?. Sí, amigos: desde la escena del tren, las secuencias de acción en Company of Heroes se vuelven cada vez más ridículas; sea Vinnie Jones derrotando a las trompadas limpias a todo un regimiento nazi, un soviético que liquida con su metralleta a miles de soldados alemanes sin cambiar siquiera el cargador, o la horrenda reconstrucción de época, con bombarderos B29 digitales volando al ras de la tierra para lanzar su carga (cuando en realidad lo hacían desde miles de metros de altura), unos tanques que no se parecen en absoluto a los panzers de la época, o la terrible decisión artística de poner jeeps manejados por los alemanes, sabiendo de sobra que los nazis conducían VW Kubelwagen los cuales tenían un aspecto radicalmente diferente a los vehículos producidos por la Willys Overland -. Eso sin contar con el espantoso efecto Stormtrooper, en donde los nazis perecen por millares frente las balas de los aliados, ya que se paran directamente frente a sus metralletas y no hacen el minimo esfuerzo de buscar cobertura.

Company of Heroes no es exactamente horrible, pero es muy desprolija. Sirve para pasar un rato si uno no se fija en las toneladas de detalles que tiene; pero, como adaptación de un video juego, es poco menos que un bochorno, ya que no tiene nada que ver con el original, con lo cual dudo mucho que vendan algunas copias más del juego gracias a esta pelicula.